sábado, 22 de mayo de 2010

Concha Buika, Nostalgia

VENGO A EMBORRACHAR MI CORAZON

POR UN AMOR, QUE MAS QUE AMOR ES UNA TORTURA!

ME MATA LA ANGUSTIA DE TU ABANDONO!

viernes, 21 de mayo de 2010

Camila - Mientes

LA MENTIRA NOS MATA, PERO AL MISMO TIEMP NOS HUMANIZA.

MIENTES, LO SE

domingo, 16 de mayo de 2010

ME HICE UNA PROMESA

ADEREZADA CON ESTA BELLA PIEZA:



ME PROMETI, CUANDO EL SE FUE,
QUE NUNCA MAS ME VOLVERIA  A PASAR,
QUE LA VIDA SERIA PARA MI SOLO ROSAS Y ESPLENDOR
Y QUE MI ALMA, SERIA SOLO MIA

CUANDO SU SOMBRA SE DESLIZO FUERA DE MI VISTA,
SENTIA QUE ME DESGARRABA LAS ENTRAÑAS,
PERDI LA CONCIENCIA DE MI VALOR, DEJE DE VIVIR CUANDO SE MARCHO
Y ME PROMETI, NO VOLVER A AMAR

ME JURE A MI MISMA QUE MI SANGRE SE DERRAMARIA,
ME JURE A MI MISMA, QUE ANTES DEJARIA DE RESPIRAR
ME PROMETI, NUNCA. NUNCA VOLVERME A ENAMORAR
Y ME FALLE ESTREPITOSAMENTE

BUSQUE AL MAS SENCILLO,
ENCONTRE AL MAS COMPLEJO
BUSQUE SOLO DIVERTIRME,
Y HOY MI ALMA ESTA ESTACADA EN SUS OJOS

TONTA DE MI, ROMPI MI SELLO
ME DEJE LLEVAR
ME APARTE DEL CAMINO, PERDI EL RUMBO

AHORA ME BEBO LAS LAGRIMAS
TENGO EL CORAZON PULVERIZADO
ARRODILLADA, HUMILLADA, MARCHITA
SINTIENDO ESTE AMOR COMO UNA DAGA EN EL CUERPO

ME FALLE A MI MISMA
ME VOLVI A ENAMORAR
JUSTAMENTE DE QUIEN NO DEBI

sábado, 15 de mayo de 2010

Edith Piaf - Non, Je ne regrette rien



EN EL CAMINO NOS ENCONTRAMOS MUCHAS SITUACIONES, NOS VEMOS ENVUELTOS EN MENTIRAS, EN DOLOR Y EN AMOR TMB, PERO LLEGAR AL FINAL Y PODER DECIR "NO ME ARREPIENTO DE NADA" POR ESO VALE LA PENA VIVIR

viernes, 12 de marzo de 2010

MODERNISIMOS

COMO EXPLICAR EL NACIMIENTO DE UN NIÑO A UN NIÑO EN EL SIGLO XXI




Las abejas, las flores, la semilla..., eso está desfasado...



SEAMOS MODERNOS:



Un bonito dia, un hijo le pregunta a su padre:



- Papá, como naci yo?

- Muy bien hijo, algun día debíamos hablar de esto y te voy a explicar

lo que debes saber:



Un dia, Papá y Mamá se conectaron a Facebook

Papá le mando a Mamá un e-mail para vernos en un cybercafé.

Descubrimos que teniamos muchas cosas en común y nos entendiamos

muy bien.

Papá y Mamá decidimos entonces compartir nuestros archivos.

Nos metimos disimuladamente en el W.C y Papá introdujo su Pendrive en

el puerto USB de Mamá.

Cuando empezaron a descargarse los archivos, nos dimos cuenta que no

teniamos Firewall.

Era ya muy tarde para cancelar la descarga e imposible de borrar los

archivos.

Así es, que a los nueve meses....... ......... ......... Apareció el VIRUS.
 

jueves, 4 de marzo de 2010

SOLEDAD

SI, ESTA NOCHE ESTOY PENSANDO EN LA DESGARRADORA SOLEDAD, EN EL DOLOR QUE PUEDE LLEVAR POR DENTRO EL ALMA HUMANA.

LAS NOCHES SE HACEN MAS OSCURAS, LOS DIAS MAS TERRIBLES, EL SOL QUEMA, LA LUNA MATA, CON LA SOLEDAD LA VIDA ES UN FIASCO.

SIN EMBARGO, CUANDO ES AUTOIMPUESTA ES EL OASIS DEL ALMA, Y UN RENUEVO PARA LOS SENTIDOS.

Y YO VEO DESDE MI ESPEJO, EL MUNDO EN EL CUAL NO SOY SOLO YO, SINO MILES DE SOMBRAS TACITURNAS QUE SE MUEVEN, QUE SE DESPLAZAN, INCORPOREAS, EXTRATERRENAS, Y DULCES, DE MIRADAS OSCURAS, SIN LABIOS, PERO CON BOCAS ABIERTAS EN UN RICTUS DE AGONICO GRITO, UN ABSURDO LLAMADO DE AUXILIO, UN LLAMADO QUE NADIE VA A ESCUCHAR.

ESTA ES LA SOLEDAD, UNA MUERTE LENTA, UN CANCER QUE CARCOME LA INOCENCIA Y LAS VIRTUDES DE LA NATURALEZA HUMANA, ES LA ASESINA FURTIVA QUE A VECES DEJAMOS ENTRAR.

sábado, 13 de febrero de 2010

MUJERES BRAVAS

PARA LAS MUJERES QUE SABEMOS CUAN FUERTES SOMOS Y EL PRECIO QUE CON GUSTO NOS CONLLEVA
ELOGIO DE LA MUJER BRAVA


POR HECTOR ABAD

fuente: semana.com

Domingo 23 Febrero 2003



A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viragos, marimachos. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.



La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo, y se quedan a medias).



A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan, y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio, y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.



Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran jartas por la noche, y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.



Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros, y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar, y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.



Somos animalitos todavía, los varones machistas, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza: nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.